Newsletter Vector Febrero 2007
Las Software Factories y las Administraciones Públicas: una sinergia perfecta para el ahorro de costes
// Jose María Uñón Prieto

Cada vez más los beneficios de las software factories se están convirtiendo en clave para todo tipo de instituciones y empresas. Sus ventajas se reflejan en mejoras técnicas, organizativas y económicas.

En concreto, en las Administraciones Públicas la mayor parte del trabajo informático que se genera se debe a las tareas de mantenimiento de aplicaciones, ya sea realizando correcciones en las incidencias que se produzcan, lo que se denomina mantenimiento correctivo, o bien realizando pequeñas mejoras en dichas aplicaciones, lo que se denomina mantenimiento evolutivo.

Normalmente, este tipo de tareas se llevan a cabo con personal contratado a proveedores externos que prestan su servicio en las oficinas del cliente. Este modelo de trabajo cuenta con algunos puntos positivos, fundamentalmente el alto grado de especialización que adquieren las personas encargadas de dicho mantenimiento, junto con el buen nivel de respuesta ante incidencias críticas que alcanzan.

Pero también cuenta con algunas desventajas bastante significativas, como la falta de flexibilidad tanto en los picos de trabajo en los que es difícil cubrir la demanda de tareas, como en los valles, en los que se está asumiendo los costes de un equipo que no está activo. Además, se une el problema de la falta de evolución tecnológica que se produce en estos modelos, ya que el equipo suele estar inmerso en el trabajo cotidiano, y se olvidan cuestiones tan importantes como el análisis de nuevas tecnologías, la ampliación de funcionalidades o las tareas de I+D.

Con el objeto de eliminar estas deficiencias, Vector plantea un modelo alternativo basado en el modelo factoría y en el establecimiento de una serie de indicadores de niveles de servicio que permiten al cliente medir la calidad del mismo.

De esta forma las labores de mantenimiento se benefician del modelo factoría aportando las siguientes ventajas:

  • Reducción de costes y aumento de la calidad: La reutilización de conocimientos del equipo humano, junto con la optimización en los procesos, permiten ofrecer a los clientes unos costes menores que un servicio de mantenimiento dedicado en exclusiva.
  • Amplio equipo especializado: Al contar con un gran equipo de mantenimiento y con una buena base de conocimientos tecnológicos, el cliente puede obtener un mayor abanico de soluciones, tanto para situaciones críticas como para introducir innovaciones tecnológicas.
  • Flexibilidad: El área de mantenimiento es una de las más imprevisibles en cuanto a planificación de trabajo. En algunas de sus tareas, como la resolución de incidencias, es imposible predecir cuando se producirá un pico de trabajo. El servicio de mantenimiento en modelo factoría permite al cliente contar con un amplio equipo, capaz de asumir grandes niveles de trabajo en cualquier circunstancia, pagando exclusivamente por el tiempo que consume.
  • Evolución Tecnológica: El modelo factoría permite que un equipo especializado pueda estar alerta de las necesidades evolutivas de las aplicaciones y acometer mejoras cuando sea necesario.
  • Máximo nivel de independencia: Es poco frecuente observar equipos especializados de testing de aplicaciones. Las pruebas se suelen efectuar por el mismo personal que ha desarrollado la aplicación, pero para conseguir los mejores resultados posibles es necesario contar con un equipo independiente experto en pruebas de software, este punto es una de las innovaciones que Vector introduce en los servicios que ofrece a las AA.PP.

Vector propone la externalización parcial de las tareas de mantenimiento con un equipo mixto

Para desarrollar este modelo de mantenimiento de aplicaciones en modelo factoría, Vector propone la externalización parcial de las tareas de mantenimiento con un equipo mixto, lo que aporta grandes ventajas sin renunciar a los beneficios del modelo presencial. Así, se crean dos equipos, uno dentro de las oficinas del cliente, que es el responsable del análisis, toma de decisiones, comunicación con usuarios y resolución de tareas críticas, lo que permite mantener las ventajas del modelo presencial: conocimiento especializado y rapidez de respuesta. Y un segundo equipo, responsable de las tareas no críticas, I+D y testing, que está en factoría, dentro de las oficinas de Vector, lo que permite absorber picos de trabajo, aumentar la visibilidad sobre las distintas tecnologías existentes y su evolución, permitiendo además contar, si es necesario, con equipos separados especializados en testing y en las áreas que se requieran.

En conclusión, el modelo Software Factory aporta claros beneficios a las AAPP no sólo para desarrollar sus aplicaciones, sino también a la hora de mantenerlas, repercutiendo en este caso más que en ningún otro, en el conjunto de la sociedad.